Cómo curar la amigdalitis en adultos

¿Cómo curar la amigdalitis en adultos?

¿Nuevamente ese dolor punzante en el cuello inflamado?¿Sentís seguido esa incomodidad para comer y tragar? ¡Otra vez ese mal sabor en la boca y la dificultad para sentir el gusto de las comidas! Si sentís todo esto puede que estés padeciendo una patología muy común en pacientes de todas las edades, principalmente con la llegada de los primeros fríos invernales. Aprendé qué es y cómo curar la amigdalitis en adultos.

Como hemos mencionado en artículos anteriores, las amígdalas son nuestros soldados del frente de batalla que se encargan de proteger el fuerte, nuestro organismo, ante las amenazas de infecciones causadas por virus o bacterias.

Nuestras amígdalas van creciendo a lo largo de nuestra niñez desarrollando su función protectora ante los agentes externos. Cuando entran en contacto con virus activan sus células inmunitarias aumentando de tamaño. Empero, cuando la actividad de los microorganismos invasores supera la capacidad defensiva de las amígdalas pueden infectarse y marcar su presencia en nuestro cuerpo a través del dolor.

Por ejemplo, es más que normal que cuando comienzan los primeros impactos de frío las fosas nasales filtran menos gérmenes de lo habitual y la faringe y las amígdalas reciben aire con más gérmenes que pueden desencadenar en una infección.

Principalmente en adultos, con el paso del tiempo, la amigdalitis puede convertirse en una enfermedad crónica por lo que es importante tratar estos síntomas a tiempo que suelen incluir:

  • Mal sabor en la boca
  • Dificultad para detectar el sabor de las comidas
  • Inapetencia
  • somnolencia
  • fiebre ocasional

¿Cómo podemos tratar y curar la amigdalitis en adultos?

Para saber cómo curar la amigdalitis en adultos, lo primero es consultar a un médico especialista para determinar el origen del padecimiento y diagnosticar el tratamiento adecuado. Algunas amigdalitis pueden ser más que una expresión de un virus invasor y precisar de medidas más complejas para una correcta curación.

Luego, el profesional podrá prescribir tratamientos en función de los distintos objetivos como pueden ser:

  • Mitigar el dolor: A través de anti-inflamatorios, medicamentos para bajar la fiebre, ingerir líquidos tibios como infusiones o sopas, mantener el cuello abrigado y, en algunos casos, hacer reposo.
  • Atacar la infección: El médico recetará un tratamiento con antibióticos que dependiendo del caso puede durar entre una o dos semanas hasta una siguiente evaluación de su evolución. Es necesario que el paciente tome los antibióticos el tiempo que fuera indicado por el profesional, pese a que los síntomas desaparezcan ya que puede derivar en que la infección se traslade en el cuerpo.
  • Cirugía: La amigdalectomía se usa en casos de amigdalitis crónica o amigdalitis bacteriana que no responde al tratamiento antibiótico y se ve afectada su capacidad para respirar.

Debido a que una buena respiración es vital para el correcto funcionamiento de todo nuestro cuerpo, la amigdalectomía se practica cuando el profesional considera que la intervención puede brindar al paciente una mejor calidad de vida.

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